Comprar una propiedad para arrendarla puede ser una buena alternativa de inversión, pero antes de comprar es importante analizar el tipo de arriendo que se pretende realizar, los ingresos que puede generar la propiedad, sus costos y las implicancias tributarias.
1. Definir el tipo de arrendamiento
Lo primero es determinar si se pretende arrendar la propiedad a personas naturales —por ejemplo, estudiantes, profesionales o familias— o a una empresa, para desarrollar una actividad comercial o empresarial. Ambos mercados tienen características y niveles de demanda diferentes y, por lo tanto, pueden requerir propiedades con características distintas.
2. Analizar el potencial de arriendo y la rentabilidad
Antes de comprar es fundamental investigar cuánto se puede obtener razonablemente por el arriendo de una propiedad similar en el mismo sector. Además del ingreso mensual, deben considerarse gastos como contribuciones, gastos comunes, mantenciones, seguros, períodos de vacancia y eventuales gastos de administración o corretaje.
Por eso, es recomendable calcular tanto la rentabilidad bruta como una estimación de la rentabilidad neta de la inversión.
3. Considerar los aspectos tributarios
Los ingresos provenientes del arriendo también tienen implicancias tributarias que deben ser consideradas antes de realizar la inversión.
Por ejemplo, el arriendo de un inmueble amoblado está afecto a IVA, mientras que el arrendamiento de un inmueble sin amoblar y sin instalaciones que permitan el desarrollo de determinadas actividades comerciales o industriales no queda afecto a este impuesto.
Por esta razón, cuando la propiedad se compra como inversión, es recomendable analizar previamente su tratamiento tributario y, cuando corresponda, solicitar asesoría de un profesional especializado.
4. Evaluar la ubicación y las características de la propiedad
La ubicación y las características que debe tener una propiedad destinada al arriendo dependen directamente de a quién se pretende arrendar el inmueble.
Si el objetivo es un arriendo comercial a una empresa, por ejemplo, pueden ser especialmente importantes factores como la visibilidad desde la calle, los accesos, la ubicación y disponibilidad de estacionamientos, dependiendo de la actividad que se desarrollará.
En cambio, si se busca un arriendo residencial, la propiedad debe responder a las necesidades de las personas o familias que podrían arrendarla. En este caso pueden ser relevantes factores como la cercanía a colegios, servicios, supermercados, transporte y la calidad y seguridad del barrio.
En definitiva, una buena inversión inmobiliaria no se determina solamente por el precio de compra, sino por la relación entre el precio pagado, el potencial de arriendo, los costos de operación, la tributación, la demanda existente y las perspectivas de valorización de la propiedad.
En Swisshaus Propiedades ayudamos al comprador a analizar las características de la propiedad, su ubicación y su potencial de inversión, para que pueda evaluar la compra considerando tanto su capacidad para generar ingresos como sus costos y perspectivas de valorización.
Fuente:
- Servicio de Impuestos Internos (SII), Preguntas Frecuentes sobre IVA.