Como regla general, las construcciones, ampliaciones y otras obras de edificación deben contar con los permisos y autorizaciones correspondientes de la Dirección de Obras Municipales (DOM). Asimismo, una vez terminadas las obras, corresponde obtener la Recepción Definitiva por parte de la DOM.
Cuando una propiedad tiene construcciones o ampliaciones que no cuentan con el permiso de edificación correspondiente y/o con su Recepción Definitiva, se dice que estas construcciones no están regularizadas.
Una propiedad con construcciones no regularizadas se puede vender, pero esta situación puede generar dificultades durante el proceso de compraventa y afectar el valor de la propiedad.
Por otra parte, la falta de regularización puede afectar de manera negativa la tasación de la propiedad. Esto es especialmente relevante para un comprador que necesita financiar la compra mediante un crédito hipotecario, ya que el banco siempre realiza una tasación para determinar el valor de la propiedad que está financiando.
Dependiendo de las características de la construcción y de la situación particular de la propiedad, puede ser posible regularizar las obras ante la Dirección de Obras Municipales. El procedimiento dependerá del tipo, antigüedad, superficie y características de la construcción, entre otros factores. Existen incluso procedimientos específicos de regularización contemplados en la normativa.
Por estas razones, si una propiedad tiene ampliaciones, construcciones o modificaciones que no están regularizadas, es muy recomendable revisar esta situación con un arquitecto y con un constructor, antes de concretar la compra.
Swisshaus Propiedades puede asesorar al comprador en la revisión de los antecedentes de la propiedad y orientarlo respecto de los pasos que podrían ser necesarios para abordar una situación de este tipo.