Una propiedad no debería evaluarse solamente por su precio o por si cumple con las características que busca el comprador. Antes de tomar una decisión es importante analizar el inmueble, su entorno, sus antecedentes y las condiciones de la operación.
1. Las características y el estado de la propiedad
Es importante revisar personalmente el inmueble y evaluar aspectos como:
- Superficie y distribución de los espacios;
- Estado de conservación y mantención;
- Calidad de las terminaciones y construcción;
- La orientación de la casa;
- La topografía, forma y características del terreno y del suelo.
- Instalaciones eléctricas, sanitarias y de gas, cuando corresponda;
- Calefacción, climatización y otros equipamientos;
- Estacionamientos, bodegas, patios, terrazas, jardines u otras características;
- Eventuales reparaciones, renovaciones o inversiones que sea necesario realizar.
En algunos casos puede ser recomendable realizar una inspección técnica con un profesional especializado, especialmente cuando se trata de una propiedad de mayor antigüedad o cuando existen dudas respecto de su estado constructivo.
2. El entorno y la ubicación
También es importante evaluar la propiedad en relación con su entorno. Factores como acceso a la propiedad, conectividad, seguridad, cercanía a colegios, supermercados, centros de salud, comercio, áreas verdes, playas y otros servicios pueden tener una influencia importante tanto en la calidad de vida del comprador como en el valor futuro de la propiedad.
3. El precio y las condiciones de la compra
Antes de avanzar, el comprador debería analizar si el precio solicitado resulta razonable en comparación con otras propiedades similares y considerar también las condiciones de la negociación, como forma de pago, plazo para concretar la compraventa y otras condiciones relevantes.
Además, es importante considerar los costos que tendrá la propiedad después de comprarla, como contribuciones, gastos comunes, mantención y eventuales reparaciones o mejoras.
4. Los antecedentes legales y técnicos
Finalmente, antes de comprometerse definitivamente con la compra, es necesario revisar los antecedentes legales y técnicos de la propiedad. Esto permite verificar, entre otros aspectos, quién es su propietario y si existen hipotecas, gravámenes, prohibiciones u otras situaciones que puedan afectar la operación.
En caso de existir construcciones en la propiedad, también es importante revisar que estas cuenten con los respectivos permisos de edificación y con su correspondiente recepción definitiva, cuando corresponda.
La revisión jurídica más completa corresponde al Estudio de Títulos, que debe ser realizado por un abogado del comprador. Asimismo, dependiendo de las características de la propiedad, puede ser necesario revisar antecedentes municipales y de otras instituciones estatales, por ejemplo del SERVIU, Vialidad, Dirección General de Aguas, Conadi etc.
En Swisshaus Propiedades acompañamos al comprador durante este proceso, proporcionando información sobre la propiedad, su entorno y las condiciones de la operación, y coordinando con los profesionales correspondientes las revisiones legales y técnicas que sean necesarias.