Sí. Es posible comprar una propiedad que actualmente se encuentra arrendada, pero antes de avanzar con la compra es muy importante revisar las condiciones del contrato de arrendamiento y determinar qué efectos tendrá la compra sobre el contrato y sobre el arrendatario.
La conveniencia de comprar una propiedad arrendada dependerá principalmente del objetivo que tenga el comprador.
Si el objetivo es comprar la propiedad como inversión para mantenerla arrendada, la existencia de un arrendatario puede ser incluso una ventaja. El comprador puede adquirir una propiedad que ya está generando ingresos por arriendo, evitando el período en que tendría que buscar un nuevo arrendatario.
En este caso, es importante revisar cuidadosamente el contrato de arrendamiento, conocer el monto del arriendo, su duración, las condiciones para ponerle término, las garantías existentes y cualquier otra condición relevante. También es recomendable conocer los antecedentes del arrendatario y, cuando corresponda, verificar el comportamiento de pago de las rentas.
Si el objetivo del comprador es utilizar personalmente la propiedad, ya sea para vivir en ella o para desarrollar una actividad comercial, la situación es diferente. En este caso es fundamental conocer las condiciones del contrato de arrendamiento y determinar cuándo y bajo qué condiciones el inmueble podrá ser entregado desocupado.
No es recomendable asumir que la compra de la propiedad permitirá automáticamente al comprador disponer de ella de inmediato. La existencia de un contrato de arrendamiento puede generar obligaciones que deben ser consideradas y revisadas antes de comprometer la compra.
Por esta razón, recomendamos que el interesado en comprar conozca personalmente al actual arrendatario, cuando las circunstancias lo permitan. Esto permite tener una mayor certeza respecto de quién ocupa la propiedad, conocer su disposición frente a la eventual venta y, especialmente cuando el comprador necesita utilizar personalmente el inmueble, conversar directamente sobre sus expectativas respecto de la continuidad o término del arrendamiento.
En definitiva, una propiedad arrendada no es necesariamente menos atractiva para un comprador. Para un inversionista puede representar una ventaja, mientras que para alguien que necesita ocuparla personalmente puede requerir una planificación y revisión más cuidadosa.
En Swisshaus Propiedades ayudamos al comprador a conocer las condiciones de la propiedad y del contrato de arrendamiento, a coordinar la comunicación con el propietario y, cuando corresponda, con el arrendatario, para que pueda tomar una decisión de compra con la mayor cantidad de información posible.