Antes de poner una propiedad en arriendo es importante realizar una evaluación general del inmueble y definir correctamente las condiciones bajo las cuales se ofrecerá. Una buena preparación antes de publicar la propiedad puede ayudar a conseguir un arrendatario adecuado, reducir los períodos en que el inmueble permanece desocupado y evitar problemas durante el arriendo.
Para esto, es recomendable considerar los siguientes aspectos:
1. Revisar el estado de conservación y preparar adecuadamente la propiedad
Antes de ofrecer una propiedad en arriendo recomendamos revisar cuidadosamente su estado y verificar que todas sus instalaciones y equipamiento estén funcionando correctamente. Recomendamos revisar aspectos como, por ejemplo, las instalaciones eléctricas y sanitarias, los baños, la cocina, calefacción y climatización, puertas, ventanas, pisos, muros y cualquier artefacto o equipamiento que se entregue junto con la propiedad. También puede ser conveniente realizar trabajos de pintura, limpieza profunda, jardinería u otras mejoras que permitan presentar mejor el inmueble.
En caso de que sea necesario hacer trabajos o reparaciones es ideal ejecutarlos antes de comenzar a mostrar la propiedad. Una propiedad limpia, ordenada y en buenas condiciones de mantención genera una mejor impresión en los potenciales arrendatarios y también permite establecer desde el principio expectativas claras respecto del estado en que se arrienda la propiedad y el nivel de mantención y cuidado de la propiedad que se puede esperar del arrendatario.
Por otra parte, realizar eventuales trabajos antes de arrendar permite evitar que posteriormente sea necesario ejecutar reparaciones o mejoras con el arrendatario ya instalado en la propiedad. Esto puede generar molestias para el arrendatario, dificultades para coordinar los trabajos y eventualmente puede afectar la relación entre las partes.
2. Determinar correctamente el precio y las condiciones del arriendo
Uno de los aspectos más importantes antes de publicar una propiedad es determinar cuánto se puede cobrar razonablemente por ella.
Para esto es necesario considerar la ubicación, superficie, cantidad de dormitorios y baños, estacionamientos, estado de conservación, equipamiento y otras características del inmueble. Para estimar el precio de arriendo siempre es muy útil comparar la propiedad con otras similares que actualmente se encuentren disponibles en el mercado.
Fijar un precio demasiado alto puede provocar que la propiedad esté desocupada durante un período prolongado, mientras que un precio muy bajo puede significar que el propietario deje de percibir ingresos que perfectamente podría haber obtenido. Por eso, es importante buscar un equilibrio entre el precio de arriendo y el tiempo que debería tomar encontrar un buen arrendatario.
En este paso también es importante definir claramente las otras condiciones del arriendo: hay que definir el plazo (duración) del contrato, el monto de la garantía, el mecanismo de reajuste de la renta, si se aceptarán mascotas, el uso permitido de la propiedad y cualquier otra condición que el propietario considere importante. También es necesario establecer claramente qué gastos serán de cargo del propietario y cuáles corresponderán al arrendatario, como gastos comunes, servicios básicos, mantenciones y reparaciones.
Tener estas condiciones definidas desde el comienzo permite presentar la propiedad de manera transparente y evitar posteriormente negociaciones o malentendidos innecesarios.
3. Preparar la documentación y antecedentes de la propiedad
Para una buena gestión de un arriendo es necesario que el propietario tenga los antecedentes básicos de la propiedad a mano. La información más relevante que se requiere tener es: el certificado de dominio y el certificado de hipotecas y gravámenes. Además, en algunos casos, puede ser muy útil contar con planos de arquitectura para tener claridad respecto a las superficies construidas.
Contar con esta información facilita la preparación del contrato y permite responder sin demora las preguntas que puedan tener los potenciales arrendatarios.
4. Definir cómo se realizará la búsqueda y evaluación del arrendatario
Encontrar una persona interesada en arrendar una propiedad no necesariamente significa encontrar un buen arrendatario. Por eso, antes de comenzar a ofrecer la propiedad para arriendo, es importante tener definidas las características que el propietario quiere que cumplan los interesados.
La evaluación normalmente considera antecedentes de identidad, ingresos, situación laboral y antecedentes comerciales, además de los antecedentes del aval o codeudor solidario cuando corresponda. Es muy importante revisar estos antecedentes cuidadosamente, y asegurarse de que sean verídicos.
Swisshaus Propiedades puede hacerse cargo de todo este proceso, gestionando todas las distintas tareas que implica arrendar una propiedad: publicar el inmueble, responder consultas, coordinar visitas, evaluar antecedentes, negociar las condiciones, preparar el contrato, coordinar la firma, entregar la propiedad y -eventualmente- administrar el inmueble durante la vigencia del contrato.