El proceso de arriendo de una propiedad se inicia con la búsqueda de un inmueble que se ajuste a las necesidades y posibilidades del arrendatario, y termina con la entrega de la propiedad. Para que el proceso se desarrolle de manera ordenada, es importante considerar las siguientes etapas:
1. Definir las necesidades y el presupuesto
Antes de comenzar la búsqueda, el interesado en arrendar debe definir muy bien qué tipo de propiedad necesita, cuál de las dos ciudades (La Serena o Coquimbo) es de su preferencia, cuales de los sectores le acomodan más y cuál es el presupuesto que tiene para pagar el arriendo y otros gastos asociados a eso.
2. Buscar y visitar propiedades
El arrendatario puede buscar directamente o recurrir a un corredor de propiedades para encontrar “su propiedad soñada”. Independiente de eso, siempre es muy aconsejable visitar varias propiedades para poder formarse una buena idea respecto de la oferta, precios y de la disponibilidad real de opciones de arriendo.
3. Evaluación detallada de la(s) propiedad(es)
Una vez identificada una o varias propiedades que se ajustan a las necesidades de la persona (y posiblemente de su grupo familiar), se aconseja revisar de manera sistemática todas los aspectos importantes, por ejemplo: el tamaño y distribución de la casa o del departamento, la cantidad de dormitorios y baños, el número de estacionamientos, la conectividad de la propiedad, el sector y barrio, el estado de mantención y conservación del inmueble, y -sobre todo- el precio del arriendo y eventuales gastos asociados, en particular gastos comunes.
4. Presentar una propuesta de arriendo y acordar las condiciones
Ahora, el arrendatario -normalmente a través de la empresa de corretaje- presenta una oferta de arriendo al propietario del inmueble que quiere arrendar. Dado que los arriendos habitualmente son por un plazo de un año, y no hay una transferencia del inmueble, la negociación es más directa que en caso de una compraventa.
En el caso de arriendos lo que se debe negociar y confirmar es el precio del arriendo (se llama “renta”), el plazo del arriendo, el monto de la garantía (habitualmente es el equivalente a un mes o 1,5 meses de renta), si se requiere un aval o codeudor solidario, y si el dueño permite la tenencia de mascotas. Además, es importante tener claridad respecto al pago de los gastos comunes y de los servicios básicos, los cuales -prácticamente sin excepción- son de cargo del arrendatario.
5. Presentar y evaluar los antecedentes
Una vez que las partes hayan llegado a un acuerdo inicial, el propietario solicita -a través de la corredora de propiedades- antecedentes importantes que permitan conocer la situación del potencial arrendatario y evaluar su capacidad para cumplir con el pago del arriendo.
Los antecedentes más importantes que se solicitan son habitualmente los siguientes: la cédula de identidad del arrendatario y, si corresponde, del aval o codeudor solidario, el informe “Equifax” (antiguamente conocido como “Informe Dicom”), liquidaciones de sueldos, carpetas tributarias, declaraciones de renta ante el SII, certificados de antecedentes, de cotizaciones previsionales y, posiblemente, el certificado de matrimonio.
6. Redactar y revisar el contrato de arrendamiento
Una vez que el propietario apruebe los antecedentes del interesado, se procede a redactar y revisar el contrato de arriendo. En el contrato de arriendo se establecen las condiciones principales del arriendo, tales como: la identificación de la propiedad que se arrienda, el uso permitido (residencial y/o comercial), el período del arriendo, la renta que se paga por el arriendo, el monto de la garantía, las obligaciones y derechos de ambas partes, las razones por terminar anticipadamente el contrato y la comisión de corretaje del corredor a cargo de gestionar el arriendo etc. Antes de firmar el contrato, este debe ser revisado y aprobado por ambas partes.
7. Firmar el contrato y realizar el pago del primer mes de arriendo y de la garantía
Cuando ambas partes están de acuerdo con el contrato, se procede a firmarlo ante notario. Antes de la firma, o a más tardar simultáneamente con la firma del contrato, el arrendatario debe realizar el pago del primer mes de arriendo y de la garantía, según lo establecido en el contrato de arriendo.
Habitualmente, el pago de la garantía y del primer mes de arriendo se hace mediante transferencia bancaria a la cuenta del propietario. También es posible que el arrendatario pague estos montos a la cuenta de la empresa de corretaje, hasta que el contrato de arriendo esté también firmado por el dueño del inmueble, y después la corredora realiza el pago a la cuenta bancaria del dueño.
Posterior a la firma del contrato, la empresa de corretaje entrega una copia (habitualmente con firma electrónica avanzada) del contrato a ambas partes.
8. Entrega material de la propiedad e inicio del arriendo
Ahora se procede a coordinar y realizar la entrega de la propiedad y de sus llaves al arrendatario.
Es muy importante que el corredor, el día de la entrega, efectúe un registro fotográfico del inmueble, para que quede constancia exacta del estado de mantención. Además, el corredor debe redactar un acta de entrega, indicando (1) el inventario del inmueble, (2) el estado de sus instalaciones, del equipamiento y eventuales desperfectos, y, (3) la lectura de los medidores de los servicios básicos (luz, agua, gas).
Ambas cosas (fotos del estado de la propiedad y el acta de entrega) deben ser enviados por el corredor a las partes, para que el arrendatario y el dueño se queden con un registro escrito.
Una vez concluido eso -y salvo que el corredor esté a cargo de la administración del inmueble- el arrendatario y el propietario deben empezar a establecer una comunicación directa entre ellos, respecto a todo lo relacionado con el arriendo de la propiedad.
Con eso concluye el proceso de gestión del arriendo y a partir de la fecha establecida en el contrato comienza formalmente el arriendo. Desde ese momento, el arrendatario y el arrendador deben cumplir las obligaciones que hayan asumidos en el contrato.
En todo este proceso, Swisshaus Propiedades podrá asumir el rol de intermediación y coordinación entre las partes. No solamente mostraremos la propiedad a potenciales arrendatarios y redactamos el contrato de arriendo. Nosotros nos haremos responsable de todo el proceso y coordinaremos las distintas etapas para que el arriendo se pueda concretar de manera ordenada, tanto para el arrendatario como también para el propietario.